España confía en el skimo y el snowboard para brillar en Milán Cortina
España busca encadenar en Milán Cortina (6-22 febrero) unos terceros Juegos Olímpicos de Invierno seguidos con presencia en el medallero y para ello confía especialmente en el esquí de montaña (skimo), gran novedad de esta edición, y el snowboard.
Por el momento, la cita supone para la delegación española igualar su récord de participantes en el evento, con 20, la misma cifra con la que acudió a Sochi 2014 y sensiblemente superior a la de los anteriores Juegos en Pyeongchang 2018 (13) y Pekín 2022 (14).
- ¿Un oro medio siglo después? -
La inclusión en el programa olímpico del esquí de montaña o travesía (popularmente, "skimo") abre una ilusionante posibilidad de gloria olímpica para España, especialmente con Oriol Cardona, vigente campeón mundial de esprint, prueba en la que aspira ahora a colgarse el oro en Italia.
Ana Alonso es otra de las figuras del skimo y, junto a Cardona, fue subcampeona mundial el año pasado en el esprint mixto.
Sus opciones son, eso sí, una incógnita porque ha estado recuperándose contrarreloj para estos Juegos después de sufrir un atropello en octubre cuando montaba en bicicleta, lo que le obligó a pasar por quirófano.
En caso de conseguir un oro, España volvería a lo más alto de un podio olímpico de invierno 54 años después de que el esquiador Paquito Fernández Ochoa venciera en el eslalon de Sapporo 1972.
- Queralt Castellet, a por el gran salto -
El snowboard será el otro pilar español en estos Juegos Olímpicos, especialmente con Queralt Castellet, que consiguió la única medalla del país en la anterior cita de Pekín 2022, con una plata en halfpipe.
La catalana, a sus 36 años, es una de las veteranas del circuito pero sigue mostrándose muy competitiva, como atestigua su bronce a finales de enero en los X Games en Aspen (Colorado, Estados Unidos), toda una dosis de confianza antes del reto olímpico.
Otro candidato sólido a podio es Lucas Eguibar, campeón mundial en snowboard cross en 2021 y dos veces diploma olímpico (2014 y 2022), que busca colgarse por fin una medalla olímpica, su gran objetivo.
En otras disciplinas, las opciones españolas se presentan mucho más reducidas.
En el patinaje artístico, España acude con cinco representantes, cuatro de ellos en dos parejas que participarán en danza sobre hielo, con Olivia Smart y Tim Dieck con muy buenas perspectivas para lograr, cuando menos, diploma olímpico.
- El escándalo de Juanito -
España acumula en su historia cinco medallas en Juegos Olímpicos de Invierno.
Los hermanos Fernández Ochoa, en el esquí alpino, fueron los pioneros, con el oro de Paquito en el eslalon de Sapporo 1972 y el bronce de Blanca en esa misma prueba en Albertville 1992.
Los otros metales se han dado en las últimas citas: en Pyeongchang 2018 se cosecharon dos bronces, para Javier Fernández en patinaje artístico y Regino Hernández en snowboard cross, y la plata de Queralt Castellet en el halfpipe del snowboard.
Pero hubo una cita, Salt Lake City 2002, en la que el himno español sonó y el país logró tres oros con un mismo representante del país, el esquiador de fondo Johann Muehlegg.
Nacido en Alemania y nacionalizado español, fue apodado por la prensa de manera afectuosa como "Juanito" e hizo vibrar al país con unos éxitos hasta entonces inéditos.
Tras el último de sus títulos se conoció un control positivo y fue descalificado en esa prueba. Sus otros dos oros le fueron retirados oficialmente por el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS) unos meses después.
Después de su retirada deportiva, Muehlegg se mudó a Brasil, se alejó del foco mediático y su paso por las montañas de Utah quedó como un mal sueño para el esquí español.
(F.Skosana--TPT)