La doble batalla de los militares LGTB+ en Ucrania: contra Rusia y por la igualdad
Con megáfonos, purpurina y banderas arcoíris, la Marcha del Orgullo se pone en marcha bajo el sol de Kiev. En cabeza del desfile, los militares en uniforme contrastan con la multitud colorida y proclaman a una sola voz que son "parte de Ucrania".
Miles de personas, muchas de ellas con retratos de soldados caídos en la lucha contra la invasión rusa de Ucrania, han acudido este domingo a reclamar los mismos derechos civiles que las personas heterosexuales.
Frente a ellos, miembros de grupos ultraderechistas, con el rostro oculto, muestran su hostilidad.
En una sociedad militarizada, la comunidad LGTB+ ucraniana teme un retroceso de las libertades, agravado en abril por la aprobación en primera lectura de un código civil que reafirma la unión "entre un hombre y una mujer".
Un ataque a los derechos humanos de las personas LGTB+, según Amnistía Internacional. Y un grave problema para los soldados de esa comunidad: si resultan heridos o mueren, sus parejas, invisibles para el Estado, se ven privadas de los derechos que se otorgan a las demás parejas.
Cerca del frente, la AFP habló con Victoria, Arina y Oksana.
Cada una, a su manera, libran una doble batalla: contra Rusia y por sus derechos en un país que tiene dificultades para reconocerlas.
- "Dos pasos hacia adelante, tres hacia atrás" -
"Es decepcionante: me resulta más fácil matar a alguien que casarme con la persona que amo", dice Viktoria.
A sus 27 años, esta jefa de una unidad de drones combate a las tropas rusas en uno de los sectores más tensos del frente este, y, al mismo tiempo, lucha por el reconocimiento de sus derechos.
En su uniforme lleva un parche que representa un unicornio. "Algunos creen que es una brigada", dice con una sonrisa.
En realidad, es el símbolo del movimiento de soldados y veteranos LGTB+, que cuenta con unos 600 miembros.
Como ella, muchos utilizan su compromiso militar para intentar hacer evolucionar la sociedad ucraniana.
"Nuestros intereses, nadie los defenderá por nosotros", asegura.
Según una encuesta del Instituto de Sociología de Kiev en 2025, más del 78% de los ucranianos considera que las personas LGTB+ deberían disfrutar de los mismos derechos que todos los ciudadanos. En 2022, eran el 64%.
Pero "por cada dos pasos hacia adelante, damos tres hacia atrás", constata Viktoria, refiriéndose al nuevo código civil.
- "Morir juntas" -
A sus 23 años, Arina ha decidido mudarse a una ciudad guarnición del este de Ucrania, no por sus paisajes sino para estar cerca de Anna, su pareja desde hace seis años.
En 2020 tuvieron un flechazo. Y dos años después empezó la invasión rusa.
Anna se alistó en el frente de Bajmut, donde la muerte golpea cada día.
La ley otorga numerosos derechos a las parejas de militares: indemnización, derecho de visita en caso de hospitalización, posibilidad de tomar decisiones médicas cuando la persona afectada ya no pueda hacerlo.
Pero no para ellas. Así que, dentro de unas semanas, Arina también se alistará en el ejército. "Para morir juntas", dice.
"Puede pasar cualquier cosa. Nos gustaría, al menos, poder acceder al hospital en caso de rehabilitación", explica la joven a la AFP.
"En realidad, lo único que nos da miedo es perdernos la una a la otra".
- "¿Por qué lucho?" -
Oksana, de 35 años, es socorrista de combate. Su trabajo consiste "en que los chicos no mueran".
"¿Por qué lucho?", se pregunta mientras espera a los heridos en una pequeña casa del este de Ucrania.
En el dedo lleva un anillo de bodas. A los 18 años, dejó Ucrania para casarse con su novia extranjera, con la esperanza de fundar una familia.
"Mi madre me dijo que habría preferido que fuera una puta", recuerda.
En 2025, regresó al país para alistarse, sacrificando su relación.
"Me fui al extranjero para que mi madre estuviera orgullosa. Y cuando la guerra cayó sobre ella, volví", dice, amargada y rechazada por los suyos y por la sociedad.
Hoy la duda la invade. Entre la estigmatización y los debates en torno al código civil, afirma que ve cómo su compromiso con la guerra se vacía "de todo su sentido".
A principios de junio, el presidente Volodimir Zelenski se mostró abierto a un debate sobre los derechos de las personas LGTB+.
Pero Oksana sigue siendo pesimista. "Nada cambia (...) Esta sociedad me ha destrozado", dice con los ojos húmedos.
(M.VanZyl--TPT)