"Nuestro segundo equipo": los mexicanos apoyan a la selección iraní
Con la camiseta de México en la espalda, Alan Romero se despertó a las cuatro de la madrugada del domingo para hacer el trayecto de Tijuana a Los Ángeles y apoyar a Irán en su partido (0-0) contra Bélgica en el Mundial 2026.
Acompañado por su padre, este mexicano de 35 años forma parte de los cientos de aficionados latinos que acudieron al SoFi Stadium de Los Ángeles para ver un partido que, a primera vista, no tiene nada que ver con ellos.
Sin embargo, esta multitud saltó de alegría cuando el Team Melli abrió el marcador contra los Diablos Rojos, antes de que el árbitro anulara el gol por fuera de juego, una decisión recibida con silbidos.
"Nuestro segundo equipo para este Mundial es Irán", asegura Romero a la AFP, orgulloso de que Tijuana fuera designada para recibir a la selección asiática, que en el último instante renunció a concentrarse en Arizona por las tensiones entre Teherán y Washington, con la Guerra en Oriente Medio como telón de fondo.
Pero ese exilio ha aumentado las dificultades en los viajes transfronterizos para un Team Melli que se considera el equipo "más maltratado" del Mundial, con una docena de miembros del cuerpo técnico que no pueden acompañar al resto de la delegación al no tener visa de ingreso a territorio estadounidense.
Esta situación ha provocado una ola de solidaridad de los mexicanos hacia sus invitados iraníes.
- "Tratados injustamente" -
En Los Ángeles, fuertemente impregnada de cultura mexicana, buena parte del público latino que ha acudido al estadio en los dos primeros partidos de Irán se volcó a favor de esta selección.
Un apoyo tan fuerte que el delantero iraní Mehdi Taremi lo agradeció al término del juego con Nueva Zelanda: "Estamos deseando que lleguen los próximos dos partidos, esperamos que sigan animándonos de esta manera".
"El apoyo de los aficionados mexicanos es increíble", coincide Art Eftekhari. Para este irano-estadounidense de 44 años, creador de un canal de YouTube dedicado a la selección iraní, esto permite compensar todas las polémicas que rodean al Team Melli.
Porque, más allá del trato que Estados Unidos da al equipo, la acogida de la importante comunidad iraní de Los Ángeles es dispar: muchos en el estadio animan a los jugadores, pero abuchean el himno iraní para protestar contra la República Islámica.
"Intento no prestarle atención a eso, solo me concentro en el partido", suspira Eftekhari. "La cálida acogida de los aficionados mexicanos nos hace olvidar lo que pasa fuera de la cancha".
Sin embargo, para los mexicanos, son precisamente estas desventuras las que los motivan a alzar la voz por Irán: "Creo que están siendo tratados injustamente", se indigna Nikkole Martínez, una estadounidense de origen mexicano que vive en Azusa, en las afueras de Los Ángeles.
- Un Mundial "político" -
Con 24 años, esta "apasionada del fútbol" está escandalizada por las restricciones impuestas al equipo de Irán para entrar en Estados Unidos.
La selección persa protestó esta semana porque solo se le permitió aterrizar en Los Ángeles en la víspera de su partido contra Bélgica, mientras que los Diablos Rojos pudieron llegar dos días antes.
"Para este partido, ellos están en desventaja. No se merecen esto en absoluto", denuncia Martínez, que también se decanta por apoyar al equipo que no es favorito.
"Los belgas están bien descansados, mientras que el equipo iraní no lo está, así que es una gran desventaja", dice por su parte Jaen Piña.
Llegado desde Tijuana, este físico de 25 años admite no conocer "a ningún jugador iraní" y es consciente de que el equipo asiático tiene una tarea dura por delante frente a las estrellas belgas como Romelu Lukaku y Kevin De Bruyne.
Pero apoya al Team Melli por principios, debido a los problemas de visado y de desplazamiento que enfrenta. "Es una mierda, ¿por qué hacen eso? Por eso estoy con ellos, porque este Mundial se ha vuelto político", critica.
El empate sin goles al final del partido habrá reconfortado a los seguidores latinos del Team Melli, que tendrá la ocasión en el último partido, en Seattle contra Egipto, de clasificarse para los dieciseisavos de final.
(S.Andries--TPT)