Birmania incinera drogas valoradas en más de 500 millones de dólares
Las autoridades de Birmania incineraron este viernes decenas de toneladas de drogas decomisadas, con un valor estimado en 525 millones de dólares, y acusaron a los grupos rebeldes de alimentar el tráfico de estupefacientes en este país asiático.
La operación se llevó a cabo con motivo del Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, informaron responsables de la policía en Rangún.
En una zona industrial situada en las afueras de la mayor ciudad del país, densas columnas de humo negro se elevaban de la enorme hoguera, extinguida por los bomberos tras unos treinta minutos.
Según las autoridades de este país, importante foco del comercio de opio, la cantidad de droga destinada a ser destruida en distintas ciudades fue el doble que la del año pasado.
"La metanfetamina representa la mayor parte de los decomisos. Hay más de 28 toneladas", declaró a la prensa Aung Myat Soe, agente de la brigada antidrogas.
Por su parte, el ministro del Interior, Nyunt Win Swe, afirmó en un discurso difundido por los medios estatales que los grupos rebeldes "aprovechan los períodos de incertidumbre política para aumentar su participación en el tráfico de drogas".
"Estas actividades no solo prolongan la existencia de los grupos insurgentes, sino que también constituyen una amenaza persistente para la estabilidad de nuestra nación", añadió.
La junta militar birmana anunció en enero el descubrimiento de tres gigantescos laboratorios de metanfetamina en las colinas del estado Shan, a menos de 200 kilómetros de la frontera con China.
Estos complejos tenían el tamaño de pequeñas aldeas y contaban con sus propias carreteras, zonas residenciales e infraestructuras de electricidad y abastecimiento de agua.
Los analistas consideran que la guerra civil desencadenada tras el golpe de Estado militar de 2021 permitió que todas las partes implicadas obtuvieran beneficios del narcotráfico.
Asimismo, la explotación minera sin regulación y los centros dedicados a estafas en línea también prosperaron en el caos posterior al derrocamiento del gobierno elegido democráticamente de Aung San Suu Kyi.
(M.Coetzee--TPT)